viernes, 29 de diciembre de 2017

Balanceando

No tengo claro si hacer una lista de deseos para el 2018 o hacer balance del año que está a puntito de acabar... creo que va a ser un mix... y le voy a poner música... empiezo por una versión... quiero hacer una lista de canciones para cuando me muera (por favor, misa no... unas cervecicas con algo de música y capuzáis mis cenizas donde sea... me van bien los Monegros, el Moncayo, incluso en el Huerva en el Puente de los Gitanos) 

El 2017 en líneas generales ha sido una mierda... como diría el patriarca de Modern Family revisando el correo (una mierda, otra mierda, una mierda pinchada en un palo...). No ha habido día en que no me haya acordado de mi primo y su familia. No ha habido semana en que no me haya echado un lloro... ha sido un año de lágrima fácil... He seguido sintiendo al perro por la casa y algunas veces hasta he notado que venía a despertarme... con el consiguiente choff mañanero. He estado migrañosa, con osteocondritis, sinusitis... es lo que tiene estar blandita y baja de ánimo.
He leído menos que otros años, con este finde supongo que llegaré a terminar la novela 73... En la lista de libros de este año tengo un único 8 y he abandonado tres libros por infumables (que no cuentan en el listado). He escuchado menos música (es lo que tiene no pasear cientos de horas con perro) pero he escuchado "nuevos" grupos.
He cocinado algo más que otros años y he probado nuevas recetas... algunas con más acierto que otras, aunque la repostería, salvo la tarta de manzana, es cosa ahora de La Rubia, que hace la receta de magdalenas del Comidista y le salen de vicio.

Fuimos de conciertos, desde Amon Amarth al concierto tradicional de Las Novias, pasando por los geniales Moonspell (para el 2018 ya tenemos entradas con los Cradle... jo, a esos los vimos en el 98... ay, de aquí a ser como el abuelo Simpson va un paso... cualquier día inventaré el plátano).
Hemos cerveceado algo... en terracitas, en pubs, en casa... e incluso en Oporto... qué bien montada!!!

A finales de año me ha dado por hacer crochet... vamos, el ganchillo de toda la vida... ay, si me viera mi yaya... me estaría deshaciendo la labor todo el rato... Pero bueno, alguien se va a llevar un regalo hecho por estas manitas y sin tricotosa... y si hace apaño bien y sino, pues se le endosa a alguien y listo... 
Este año me he clavado decenas de horas de partidos de tenis y de baloncesto, he visto series y alguna peli en Netflix y en Amazon (y alguna otra piratuja)... con Bosch, he vuelto a leer algo de Connelly (que me guste el jazz lo veo complicado), por fin acabé Banshee (pero la empecé entera de nuevo), me horripila Miranda, Alonso de Entrerríos es un puntazo, me he enganchado a Los 100 cual adolescente, me ha encantado ver comer al de Samurai Gourmet, es genial Janet en The Good Place (la serie mejora al final de la primera temporada, en serio)... American Vandal, The Defenders, Glow... la lentitud y parsimonia de Goodless, no sé si me gusta o no Jude Law pero menudo Papa está hecho, me partí con la P del Apartamento 23... y soy fan de Sense 8 (quiero más)... uf, y las que tengo a medias... si no sé qué ponen en la tele más allá del canal del Big Bang que ahora es canal Friends (qué mal ha envejecido esa serie), así que viva Teledeporte (que está promocionando mucho el rugby, cosa que me mola) y tras comer, un capítulo de una comedia corta de lo que sea antes de ponerse a hacer cosas...

Mi ¿única? obra buena del año fue recoger a la perra vagando por un área de servicio y que le buscaran una buena casa donde ser feliz... jo... pues menudo balance... serie adicta, magdaleno adicta... y Rubia adicta, que sigue siendo mi mejor medicina

Y ¿2018?
Tocaremos madera para no tener que despedir a nadie antes de tiempo... a partir de los 90 es buena edad, pero no antes (es una orden).
¿Será el año en que salga de Mordor? A lo mejor, quién sabe, quizás, maybe, perhaps... Ganas no me faltan y ya es casi cuestión de necesidad (mental sobretodo)

Me despido con un poco de caña tras tanta "blanditura"... nos vemos en 2018 (seré esa que va con libro hasta a los conciertos con su chico desgreñado vestidos de negro)... Larga vida y prosperidad





jueves, 14 de diciembre de 2017

Lo más escrito en 2017

He visto que en Google se puede consultar lo más buscado en 2017... pues yo voy a poner mi top ten de lo más escrito en mi jornada laboral en 2017:

10. Techos (cocinas, obradores de panadería y obradores de morcillas y otros preparados cárnicos): desconchones en techos con desprendimiento de partículas, humedades con ennegrecimiento de la superficie del techo, agujeros en techos, ausencia de placas de escayola, presencia de crecimientos verdosos y negruzcos en los rincones y uniones techo-pared, manchas y restos alimenticios en formas de salpicaduras y pegotes groseros... la máxima expresión fue encontrar una gotera de grasa por filtración del falso techo desde un tubo de extracción de una campana. 

9. No se destacan los alérgenos en las etiquetas de forma diferenciada al resto de ingredientes. No se dispone de información sobre alérgenos de las preparaciones culinarias. Los alérgenos indicados no pertenecen a los grupos establecidos en la normativa. La información sobre alérgenos no se corresponde con la realidad de los ingredientes utilizados... variantes las que se quiera...  ya si nos ponemos, el orden de ingredientes, falta de categorización de aditivos, insuficiente etiquetado...
 
8. Restos requemados en el aceite de las freidoras, patatas fritas (o lo que eran patatas fritas) nadando en el aceite sometidas a constante fritura. Cestillos de las freidoras con el entramado tupido por la presencia de masas marronáceas por restos de harina y rebozados. Aceite a temperaturas elevadas superando el punto de humeo. Sorprendentemente solamente he detectado dos aceites en los que el kit colorimétrico indicase que estaban muy degradados... casi todo era "todavía bien".
 
7. Temperaturas inadecuadas de mantenimiento en refrigeración, en congelación o en caliente... entre ellas y como siempre las vitrinas expositoras, tanto las frías como las calientes y mesas calientes...

6. Ropa de trabajo sucia con manchas no recientes... uso de guantes continuo sin sustitución o lavado entre operaciones. No lavado de manos entre operaciones. Uso de trapos para limpiarse las manos. Ausencia de jabón en los puntos de lavado de manos. Ausencia de formación de los manipuladores. Detección de prácticas inadecuadas (imaginación al poder) 
 
5. Medidas inadecuadas frente a plagas: insectocutores apagados o estropeados, huecos en la parte inferior de las puertas que permiten el paso de insectos rastreros y polvo. Telas mosquiteras rotas o ausencia de ellas con ventanas abiertas. Moscas, moscas, moscas, moscas...

4. Campanas extractoras con grasa condensada en su superficie goteando sobre las preparaciones que se encuentran en los fogones. Filtros colmatados. Purgas obstruidas. Grasa rezumando tras la plancha por la pared hasta el suelo. Grasa en el ambiente, en estantes y en general en todas las superficies y paramentos próximos a la zona de cocinado.
 
3. Lavavajillas estropeados. Ausencia de lavavajillas. Lavavajillas sucios con incrustaciones en sus elementos internos. Inadecuada sustitución del agua del lavavasos (múltiples tonalidades y texturas). Bombas dosificadoras estropeadas, dosificación a ojímetro de los productos detergentes.

2. El plan de autocontrol del establecimiento no se aplica. No se registran las actuaciones contempladas en su plan de autocontrol. No acreditan disponer de un plan de autocontrol acorde al volumen y naturaleza de su establecimiento. El plan de autocontrol no se corresponde con la realidad del establecimiento. El plan de autocontrol no contempla un análisis de peligros. Las medidas de control y vigilancia no son adecuadas para el peligro descrito... blablablabla incluyendo la aplicación de criterios de flexibilidad... es decir, ni un mísero registro de incidencias o temperaturas.
 
1. Lo más escrito en este año... no son deficiencias... son certificados de exportación... claro que conlleva continuas comprobaciones de mercancía, visitas día sí y día también para ver la carga, comprobar temperaturas, etiquetados, fechas y condiciones variadas y variopintas que establecen los países de destino... claro que de rebote he sufrido varias auditorías provinciales, europeas y extranjeras hasta con intérpretes de idiomas rarunos... la de papelotes que me han pedido, cuestionarios a rellenar, informes a realizar, y creo que en la próxima llevaré un flexo para contestar los interrogatorios... he hecho un cálculo rápido de las horas invertidas en estos establecimientos que exportan para hacer inspecciones programadas, no programadas, solicitadas para x o para z, comprobar mercancías, tomar muestras, realizar informes y cumplimentar los certificados y me salen más de 300 horas, casi un 20% de mi cómputo anual de trabajo... y solamente suponen un 2% de mi censo asignado... acabo de alucinar...
 

miércoles, 29 de noviembre de 2017

¡Hasta luego riñón!

Siempre he odiado que me llamen cielo, cariño, corazón... sobretodo lo de corazón... Sé que hay gente que no lo puede remediar y que lo dicen con todo el cariño del mundo, véase mi tía Titili y bueno, la perdonamos porque es de la familia... pero cuando va con ese retintín de peloteo o en plan meloso-asqueroso (esto va junto) me crispa.
 
De adolescente, de compras con mi madre buscando algo que ponerme para la boda de algún primo que no recuerdo, entramos en un sitio pichi y lo primero que dijeron fue algo así como "Hola corazón"... es cierto que llevaba toda la mañana sulfurada porque odio ir de compras... me di la vuelta y salí de la tienda con mi madre detrás negando con la cabeza (siempre he querido imaginar que pensando, "jo la has cagado" hacia la dependienta y no penando en escacharme la cabeza).
 
Mi padre, con su humor extraño, que en parte he heredado, hace y dice cosas que te dan mucha vergüenza y esperas que no piensen que vas con él o te descojonas de risa al ver el descoloque del contrario... cosas como en un semáforo antes de una rotonda hacia las salidas de Zaragoza  por el que nunca cruza persona porque no hay nada ni vas a pasear por allí porque es feo y sopla el cierzo que da gusto, y que al poco de colocarlo, para estrenarlo, puso el freno de mano, salió del coche y cruzó un par de veces ante la cara de sorpresa de algunos conductores... ya sé que al menos alguien cruzó esas aceras por las que jamás he visto a nadie caminando.
Otra vez, en un supermercado, al preguntar por donde estaba algo, la dependienta le contestó con algo seguido de un corazón, a lo que mi padre contestó con un "gracias páncreas"... y la otra se quedó de cartón piedra...
 
Todo esto para contar que hoy, en una de mis inspecciones, el gerente del hotel me ha saludado con un ¡Buenos días corazón! y no sabía si contestarle ¡Buenos días churri! o ¡Buenos días pulmón! Pero he sido buena y simplemente he contestado con el buenos días... eso si, cuando al irme me ha dicho ¡Adiós corazón! a grito pelado, le he dicho adiós y tras una breve pausa, por lo bajini, le he soltado un ¡Adiós riñón!,  que no sé si alguien que estaba cerca ha oído.
 
¿Quedaría mal contestar con un hasta luego páncreas? Yo creo que mola... Lo pondré en práctica a ver qué pasa... 
 
Venga, que llueva que llueva...
 
 
  

domingo, 26 de noviembre de 2017

Cosas

Una de las cosas que más me horripilan son los jardines, porches y entradas a casas llenas de ¿parafernalia? Enanitos descoloridos por el sol, fuentes cutres con palomas de pega mal hechas con luces que cambian de color, timbres con melodías estridentes, ciervos de resina, perros vigilantes de porcelana, macetas disfrazadas con piernas y faldas... de las pocas cosas que me gustaron de Amelie estaba el Frente de Liberación del Enanito de Jardín... pero es que los enanitos estos de los que hablo están tan descoloridos que solamente merecen compasión y cumplimiento del bienestar enanil, un perdigonazo y al contenedor ¿a cuál? ¿de qué demonios están hechos para soportar lo que llevan sufriendo?
 
Una de las cosas que más me cabrean es que metan mis informes e inspecciones en un cajón y se olviden de ellas, para meses más tarde montarme el pollo porque en otra provincia han encontrado deficiencias de un producto elaborado en Mordor, y ¿cómo tú no? Vete a inspeccionar e informa... Pues que ya me he cansado... mi informe va a decir que efectivamente existen esas deficiencias de las que ya informé en marzo y enero de este año, en octubre, junio y marzo del anterior y así me puedo retrotraer a 2005... con un expediente que no me cabe ni en una caja de folios, pero, que, misteriosamente siempre han archivado cualquier actuación que hayamos solicitado... que le pregunten a quien guarda o ha destruido todo eso...
 
Una de las cosas que más me joden es que la gente te clava los móviles grabando por encima de su cabeza, y por ende, de la tuya y que no veas una mierda... véase concierto, fuegos artificiales o espectáculo variado... ¿de verdad luego lo verás mejor en la pantalla? ¿No es mejor grabarlo en tus retinas y disfrutar en vivo y directo? Seguro que luego en YouTube tienes mejores imágenes de las que estás sacando con tu teléfono....
 
Una de las cosas que hacen que me den ganas de escupir a alguien (aunque seguro que me caería encima) es la gente que se jacta de su chulería que para mí es más la falta de escrúpulos, moral o como lo quieras llamar... coincides en un curso con varias personas de otras zonas y uno se chulea de que trabaja de 10 a 13 horas, el otro que se lleva el coche del trabajo a casa porque así no usa su coche para desplazarse al trabajo, el otro que... muchas veces tengo la sensación de que mienten y están en mitad de la batalla esa del "Y yo más"... sé que pongo cara de asco, la cara de asco que caracteriza a las mujeres de mi familia (a falta de saber levantar una ceja, nos hemos especializado en la cara de asco) y me largo sin decir nada y a lo sumo, de mí recibirán un escueto y educado buenos días o buenas tardes... no me aportas nada y no tengo ganas, ni necesidad ni obligación de tratar contigo... ni ahora ni espero que nunca...
 
Una de las cosas que me hacen más feliz es empezar un libro... el ruido y olor al abrir una novela en papel, el cálculo de las horas que vas a tardar en leerlo en el libro electrónico, la primera escena, el primer párrafo, la primera línea y notas ese ligero escalofrío que recorre tu columna y anticipa que esa novela te va a llevar a lugares lejanos, en el tiempo y en el espacio, que vas a tragar saliva por la emoción cuando el protagonista está con el agua al cuello, que no vas a poder dejarlo en ese capítulo, uno más y otro más... que vas a buscar música que ambiente aún más la composición mental que te has montado embarcada y embargada por la historia... y que al final, cuando pone fin, ¿realmente termina? Pues eso, que paro que me llama el libro, lo veo desde aquí... el francotirador está ajustando la mira centrándola, comprobando que no haya reflejos que lo descubran antes de tiempo, verificando el ángulo, la velocidad del viento, relajándose, respirando cada vez más lento, bajando los latidos de su corazón.... 5 horas 44 minutos marca mi Kindle... que panzada me espera

jueves, 9 de noviembre de 2017

¡Malditos otros!

Nadie quiere asumir responsabilidades... lo tengo claro, clarinete... y más tras acabar ahora mismo de hablar con un comercial que se dedica a las bolsas, embalajes y envoltorios alimenticios... Me preguntaba que cómo puede calcular los valores nutricionales... ¿Jarl? Dice que en una panadería, que saca producto a otros territorios nacionales, le cuenta que el veterinario le ha dicho que las bolsas están mal, porque no hay indicación de alérgenos ni el valor nutricional, que los datos identificativos están mal... que los alérgenos, los controla, pero que cómo puede hacer los cálculos nutricionales, que la panadera le ha dicho que copie los de otros... Que si luego las bolsas están mal, que se las come con patatas y no se las pagan...

Debería estar contenta porque vamos hacia la extinción... pero qué larga se va a hacer... Responsabilizamos a los profesores de la mala educación (del saber estar) de nuestros hijos, a los perros de su crueldad, a Adidas de hacer una camiseta republicana, a las faldas cortas de las violaciones... ¡¡¡Cómo no vamos a responsabilizar al tipo que hace las planchas para estampar bolsas de las kilocalorías de la galleta de mantequilla!!!! Qué estupidez por mi parte pensar que es culpa del fabricante... tendré que tenerlo en cuenta en futuras inspecciones... Ale, pediré sanción al de las bolsas.

Ah, y también responsabilidad mía... claro, porque no he ido a calcular si está bien o no... claro, me sé tu puñetera receta y tus medidas/proporciones... o soy un laboratorio andante que te analizo en un plis... claro, claro... que sí, que es culpa mía... Como no te lo he contado veces, escrito otras tantas, enviados mails, corregido datos... que me sancionen junto con el de las bolsas.

Venga, si ya aceptamos pulpo como animal de compañía, cualquier día amaneceremos aceptando tsunami como medio de transporte de alta velocidad y cocaína como edulcorante para el café.

Si es que estamos muy tontos y muy vagos y solamente hemos aprendido a que la culpa la tienen los otros... siempre los otros... ¡Malditos otros!

Qué bien vendría un 1 de noviembre de 1755... 
¡¡¡Grandes Moonspell!!!



miércoles, 1 de noviembre de 2017

Hasta en sueños

La Rubia en vez de darme las buenas noches me desea que lo pase bien... y es que mis noches son auténticas aventuras, en las que, en muchas ocasiones, soy consciente de que estoy soñando... Algunas noches son entretenidas, porque son sueños divertidos, que puedo manejar y acaban siendo historias descacharrantes y acabo despertándome medio riendo dos segundos antes de que suene el despertador. Son las menos... otras son agobios totales en las que despierto un par de horas después de acostarme y por más que sepa que es un sueño, al cerrar los ojos, la cabrona de mi mente sigue el sueño en el punto en que lo dejé... al despertar te duele la espalda, el cuello, estás agotada y tienes un mal rollo mental que te dura un par de horas.
Lo bueno/malo de mis sueños es que si, al despertarme, se los cuento a La Rubia o simplemente pienso en ellos mientras levanto la persiana y voy camino al baño, los recuerdo con toda nitidez... al menos durante unas horas o días... así que cuando tienes la sensación al despertar de que ha sido un sueño nauseabundo, lo mejor es ponerte a tararear lo primero que sale... aunque muchas veces sea esa canción de "hay algo aquí que va mal, hay algo aquí que va mal, ya sé que a ti te da igual"... qué ya me contaréis por qué me sé eso de una canción de Kortatu, que no me gustan ni me sé más trozo... 
 
Hay temporadas en las que sueño constantemente con trabajo... son sitios desconocidos en los que me toca hacer inspección y me encuentro de lo malo lo peor, me llaman de todo menos bonita, me toca levantar acta o inmovilizar... vamos, algo encantador...
 
El otro día había un judio ultraortodoxo, como el rabino de los Simpson, con sus tirabuzones, su sombrero y vestido de negro con un huevo en una mano. Yo estaba ante él, esperando a que me preguntase y si no le gustaba mi respuesta, me lanzaba el huevo y cogía otro. No sé si me hizo la pregunta que a veces aparece en mis sueños... ¿Qué piensa de la pesca de arrastre y su relación con la destrucción de los fondos marinos? Pregunta hecha en inglés, que me sucedió en la vida real... me maravillé de entender semejante pregunta en inglés pero si no sabía qué decir en español, qué demonios iba a contestar en inglés... que Nemo vive en una anémona?
 
Porque me pasa... hay veces que me levanto agotada con la mente estrujada de hablar en inglés en mis sueños... ni que hablase el inglés estupendamente... pero en mi cabeza me paso la noche rebuscando vocabulario... porque gramaticalmente seré un desastre pero palabros en inglés, los que quieras.
 
Hoy estaba de inspección no sé en qué lugar que paraba en un paseo junto a un río. Al principio estaba sola, en una especie de pescadería en la que había un hombre que se cagaba en todos mis muertos nada más pasar la puerta. Usaba hielo rosa para cubrir el pescado... parecía granizado de fresa ácida o algo así. Tenía una gotera enorme en el techo por la que caía agua sobre unas estanterías metálicas. Los pescados eran "feos", como esos bichos monstruosos de los fondos abisales... no había etiquetado alguno y verlos entre el granizado rosa hacía que parecieran algo asqueroso. Después, no sé por qué, iba con dos guardias civiles y una compañera de trabajo a inspeccionar un restaurante que acababan de reabrir tras casi cuarenta años cerrado... y lo que imaginaba, no habían metido un clavo en la cocina. Al final acababa hablando con uno de los picoletos preguntándole que qué pasaba si una persona al renovar el DNI decía que no tenía dinero para pagarlo. Que si es un documento obligatorio y uno demostraba unos ingresos mínimos o nulos,  11 euros suponen un dinero... aunque solamente sea para comprar pan y chorizo... no sé qué me contestaba...  Pero sí sé qué pasa cuando van a coger tus huellas dactilares y te falta el índice... y se lo contaba en mi sueño...
 
Si alguien sabe la respuesta a lo de no pagar el DNI, que me lo diga... por no esperar un par de años a renovar el carné... lo del índice es sencillo, otro dedo (pulgar por ejemplo), y si te falta una mano, pues de la otra... preguntar más allá, si uno era manco de las dos manos (¿existe una palabra para definir manco de las dos manos? ¿bimanco?), me pareció ya demasiada curiosidad malsana en la comisaría...  
 
¿Sabéis la última putada de soñar tanto y ser consciente de ello? Que ya me he contado las historias que escribo y me da pereza darles forma, porque en mis sueños son diálogos rápidos, escenas de esas que lees de tirón y cuando me planto en el ordenador a escribirlas, ya me las sé... y escribir todo eso que he soñado en una noche me va a llevar tanto tiempo.... qué vagucia!!!
 
¿Qué aventura tendré hoy? Por fa, por fa, que no sea una inspección...

lunes, 16 de octubre de 2017

Pilareando

Estuve en Mañilandia, donde todo es color, calles, aceras y plazas... Gente con sandalias y cazadora gorda, gente en tirantes y con botas, personas con chancletas y pantalones cortos, personas con pañuelo al cuello y zapato de invierno... lo nunca visto, unos Pilares sin cierzo, sin lluvia, sin fresco... oyendo hablar en italiano, con acento baturro, en inglés, en francés, en catalán... a susurros o a grito pelao...

Me debo estar haciendo mayor... los fuegos artificiales en la Plaza San Francisco me parecieron más aburridos que el año pasado y solamente se salvaron los dos minutos finales. Los pogos no son iguales que en mis tiempos mozos: ibas a un concierto de Hamlet y en el medio había un barullo durante todo el concierto, del que salían despeluchados, buscando las gafas y pulverizando sudor a mansalva... ahora no, un poco de pogo en una canción o un pogo organizado (que luego mi hermana me culturizó y me dijo que era el muro de la muerte)... Bueno, pues eso, que fui a ver Hamlet tras los fuegos, nada más llegar de Mordor. Cantaron casi todas las canciones de mis años mozos y nos juntamos viejunos (mucho mayores que yo, menos mal) y jovenzuelos que cuando Molly cantaba eso de "estamos vendidos a merced de cualquier desaprensivo" eran todavía proyectos de ser vivo... como siempre en los conciertos, hacia  el fondo a la derecha... quizás no los había visto desde el 2005 o antes... pero era mi elección frente a Bisbal.

No pisé el Tubo, llegué a duras penas hasta la plaza para ver las flores colocadas, no llegué a los Food Trucks, no pisé ninguna de las fiestas de la Cerveza, me quedé cerca del Juan Sebastian Bar y de Juanko pero nos tocaba noche de sobrina y no era plan,  aunque me tomé una rica Spaten en un pub; no conseguí llegar a la City aunque cené estupendamente en el Pancetas; imposible entrar en el Escabeche pero hacía años que no comía un cojonudo en Casa Luis... y pasé de clavarme la cola de Tortosa. No pasé por ninguno de los garitos de costumbre pero metí horas en la terraza de Fernando El Católico porque no hacía nada de rasca y resulta entretenido estar cascando a la par que ves gente subir y bajar por el paseo. Disfruté de la "laminera" de Melba y de su hojaldre de frutas... y me clavé dos horas de siesta cada tarde de jueves a sábado en Fraggel Rock (El centro del universo es sin duda un lugar maravilloso excavado en la roca llamado Fraggel Rock... es decir, mi cama en Zaragoza)... no vi la tele, apenas me leí cinco o seis capítulos y según el Google Fit de mi teléfono, hice una hora y treinta y seis minutos de bicicleta el sábado por la noche... tiempo que duró el concierto de Las Novias...
Es decir, para el giroscopio de mi teléfono (que no uso pulseras de esas porque me horripila lo que dirán de mis panzadas de lectura y estarán todo el rato insistiendo en que me mueva), asistir al concierto con el consiguiente movimiento de garras y testuz equivalen a hora y media de bici... mola... Y sí, debo de estar haciéndome mayor porque me joroba que la gente saque el móvil para grabar el concierto y te lo plante por encima de su cabeza y no veas una mierda, o que la gente se ponga a hablar (Santi Rex va por ti, majo, por ejemplo, no eras el único, no te lo tomes a mal, pero a los de alrededor no les pongo nombre...) y no oigas una castaña porque no sé por qué demonios, cada vez que veo a Las Novias en Zaragoza o un instrumento se oye más bajo que los demás o si se oyen todos, le falta volumen... y no, no es mi oído...
Así que hice lo de todos los últimos años, pasear, cervecear e ir al concierto anual de Las Novias...
Oiga, y qué bonito es Zaragoza cuando paseas por ella... ya si le quitasen unas decenas de semáforos y dejaran pasos de cebra sin más...